El siguiente es un argumento negacionista que habla de cuál fue el supuesto propósito de inventar el holocausto, y reza más o menos de la siguiente manera:

“En los juicios de Núremberg, contra Alemania, la estrategia adoptada por los aliados fue, además de exagerar los crímenes de guerra efectivamente realizados, acusarla falsamente de un crimen que supondría una política de asesinato sistemático contra los judíos y otras minorías en los campos de concentración, al que posteriormente se le denominó Holocausto. Dicha acusación sirvió para evitar que los países vencedores se sometieran a un juicio por los mismos delitos que les imputaron a Alemania, y que, como consecuencia, este país quedara completamente desmoralizado, de forma que no volviera a ejercer una política autónoma que obstaculizara los intereses de los gobiernos occidentales.”

Pese a lo poco racional del alegato frente a la enorme cantidad de evidencias que demuestran que la persecución a los judíos por parte de los nazis sí ocurrió, creo aún que es necesario analizarlo y contestarlo de forma detallada; más que nada para dejar algunos puntos claros sobre la mesa

La realidad

Dado que los juicios de Núremberg se trataron de eventos sin precedentes, organizados con cierta premura por las naciones vencedoras de la segunda guerra mundial, y al parecer con el único fin de demostrar la culpabilidad de los acusados nazis, resulta por completo lógico pensar que no estuvieron exentos de exageraciones en cargos y acusaciones falsas; eso sin mencionar las muy polémicas decisiones a nivel jurídico que se tomaron para poder llevarlos a cabo con éxito, y el hecho de que ni siquiera se considerara juzgar a ninguna de las naciones aliadas por los crímenes que también cometieron en el desarrollo del conflicto bélico. Pero bueno, ¿Qué otra cosa se podía esperar? Con seguridad los aliados jamás hubieran acordado celebrar estos juicios si ello implicaba tener que enfrentarse a una justicia imparcial, no determinada por ellos ni favorecedora de sus intereses propios; en este escenario, la decisión tomada seguramente hubiera sido la de ejecutar a los vencidos nazis, sin más.

A pesar de lo anterior, las únicas exageraciones y falsas acusaciones durante estos procesos, de los que he tenido conocimiento, son: probablemente la afirmación de que los nazis fabricaban jabones con la grasa de los judíos; la presentación de falsos documentos por parte de Iona Nikítchenko[1] para incriminar a los nazis de la masacre de Katyn[2]; y, según los alegatos de Luise Jodl[3], la acusación de su marido por parte de la fiscalía de los aliados por actividades y/o delitos que él no ejecutó[4].

Ahora, como puede deducir cualquier conocedor de la historia con más de 3 dedos de frente, ni las anteriores falsas acusaciones y exageraciones de crímenes –e incluso cualesquiera otras que se puedan agregar–, ni las controversias jurídicas alrededor de éste, son suficientes para desconocer lo que aproximadamente 3 000 toneladas de documentos nazis, filmaciones, fotos y testimonios de víctimas y perpetradores, evidencian: la culpabilidad de los demandados, especialmente la de aquellos del juicio principal de Nuremberg. 

Definitivamente, sólo un negacionista o antisemita sería capaz de negar de forma radical la persecución judía a manos de los nazis después de ver, por ejemplo, cómo Hans Frank[5] admitía en Núremberg que él había ordenado marcar a los judíos y crear barrios para éstos, y cómo en los diarios que les entregó a los aliados –más o menos 40 volúmenes– hacía afirmaciones del tipo:

– Debemos destruir a los judíos dondequiera que nos encontremos y donde sea posible, para mantener la estructura del Reich en su conjunto aquí.

– No podemos disparar a estos 3.5 millones de judíos, no podemos envenenarlos, pero, sin embargo, podremos intervenir en formas que conduzcan de alguna manera a una aniquilación exitosa, y esto en relación con las grandes medidas que se discutirán en el Reich. El Gobierno General debe estar tan libre de judíos como el Reich. El lugar y la forma en que esto sucederá es un asunto de los órganos que debemos emplear y crear aquí y cuya eficacia anunciaré a tiempo.

– Los judíos son una raza que debe ser exterminada; Dondequiera que atrapemos a uno solo, se termina.

– La eliminación de los judíos … había sido, para la policía, una de las tareas más difíciles y desagradables, pero había tenido que llevarse a cabo por orden del Führer, porque era necesario en interés de Europa.

Cita Original:

– We must destroy the Jews wherever we come across them and wherever this is possible, in order to maintain the structure of the Reich as a whole here

– We cannot shot these 3.5 million Jews, we cannot poison them but will nevertheless be able to intervene in ways which will lead in some way to succcessful annihilation, and this in connection with the great measures to be discussed in the Reich. The Government General must become as free of Jews as the Reich is. Where and how this is to come about is a matter for the organs we must employ and create here and whose effectiveness. I shall announce to you in good time.

– The Jews are a race that must be exterminated; wherever we catch even one, he is finished.

– The elimination of Jews… had been, for the police, one of the most difficult and most disagreeable tasks, but it had had to be carried out on the orders of the Fuehrer, because it was necessary in the interests of Europe.[6]

Imagen 1. Acusados del proceso principal de Nuremberg. De delante atrás y de izquierda a derecha: Göring, Hess, Ribbentrop, Keitel, Dönitz, Raeder, Schirach y Sauckel.[7]

Hay que destacar que Núremberg no fue un proceso contra los líderes nazis por su participación específicamente en el holocausto, sino por el papel que desempeñaron dentro de los crímenes de guerra, contra la paz y contra la humanidad, llevados a cabo por la maquinaria militar del Tercer Reich. A decir verdad, fue en esta serie de juicios donde se conoció la magnitud del antisemitismo que albergaba la ideología del nacionalsocialismo, y donde salió a la luz el ensañamiento en contra de esta minoría; siendo así, no podría decirse que los juicios de Núremberg fueron desde siempre un plan concebido por los aliados para culpar a los nazis del holocausto.

Asimismo, es absurdo creer que los juicios en cuestión les sirvieron a los países vencedores para no someterse a juicio por sus propios crímenes de guerra, cuando precisamente la ejecución de dichos procesos es lo que ha incentivado la, quizá, más grande crítica y repudio hacia los aliados luego de la segunda guerra mundial, a saber: aplicar una ley a los vencidos de la que ellos mismo se proclamaban exentos. El diario británico The Economist, decía, a este respecto:

No debería el mundo occidental consolarse con que los rusos son los únicos condenables en el propio tribunal de justicia de los Aliados. La guerra agresiva es la cuenta principal en la acusación, pero no es la única. Entre los crímenes de lesa humanidad se encuentra el delito de bombardeo indiscriminado de poblaciones civiles. ¿Pueden los estadounidenses que lanzaron la bomba atómica y los británicos que destruyeron las ciudades de Alemania Occidental declararse «inocentes» en este cargo? Los crímenes de lesa humanidad también incluyen la expulsión masiva de poblaciones. ¿Pueden los líderes anglosajones que en Potsdam condenaron la expulsión de millones de alemanes de sus hogares, ser completamente inocentes?

El resultado del juicio de Núremberg ha sido un destino bien merecido para un grupo de hombres malvados cuya terrible culpa ha sido demostrada a fondo por todos los tiempos; sin embargo, la fuerza de la condena no se ve afectada por el hecho de que las naciones sentadas en el juicio se han declarado tan claramente exentas de la ley que han aplicado.

Cita Original:

Nor should the Western world console itself be that the Russians alone stand at the bar of the Allies’ own justice. Waging aggressive war is the chief count in the indictment, but it is not the only one. Between crimes against humanity stands the offense of the indiscriminate bombing of civilian populations. Can the Americans who dropped the atom bomb and the British who destroyed the cities of Western Germany plead «not guilty» on this count? Crimes against humanity also include the mass expulsion of populations. Can the Anglo-Saxon leaders who at Potsdam condoned the expulsion of millions of Germans from their homes hold themselves completely innocent?

The result of the Nuremberg trial has been a well-deserved fate for a group of evil men whose terrible guilt has been thoroughly demonstrated for all time; yet the force of the condemnation is not unaffected by the fact that the nations sitting in judgment have so clearly proclaimed themselves exempt from the law which they have administered.[8]

Es probable que en ninguna circunstancia las naciones vencedoras asumieran sus propios delitos en la guerra, independientemente de la realización de los juicios de Núremberg o no. Yo me atrevería a decir incluso que, a este respecto, lo que más les hubiera convenido sería juzgar a los nazis atrapados bajo las leyes de la nueva Alemania ocupada.

Que, una vez terminada la segunda guerra mundial, Alemania hubiera podido ejercer políticas que fastidiaran los intereses de los gobiernos occidentales o, aún más, de la URSS, era algo que seguramente no iba a ocurrir, ni siquiera en el caso de que los nazis jamás hubiesen creado un plan para exterminar a los judíos de Europa. Y esto es así, obviamente, por la influencia y rivalidad que tuvieron los bloques occidental y oriental –dominados por EEUU y la USSR, respectivamente– dentro del dividido país hasta mucho tiempo después de la guerra. No había manera en que una Alemania económicamente convaleciente y subyugada por potencias extranjeras que bien se cuidaron de dominar sus recursos y desmilitarizarla, pudiera representar un peligro para nadie. Y en este estado de cosas los juicios de Núremberg tuvieron muy poco que ver.

Como puede apreciarse en la actualidad, es inadmisible –por no decir disparatado– creer que los vencedores de aquella guerra mundial se encargaron de hacer que Alemania se convirtiera en uno de sus estados vasallos, para empezar porque tal cosa sería, y hubiera sido, imposible, dada la rivalidad que surgió entre EE. UU. y la URSS, hoy Rusia. Que Alemania sirviera a los intereses norteamericanos es algo que los soviéticos y/o rusos no hubieran permitido nunca, lo mismo que habría sucedido de parte de los estadounidenses en caso contrario. Hoy en día, y puede decirse que desde 1955[9], Alemania no sirve a ningún país extranjero más que a sus propios intereses y los de sus ciudadanos, y así lo demuestra su enorme estabilidad y prosperidad económica. Mismas por las que no tendría por qué enfrentar a los estados occidentales en busca de «autonomía» o «soberanía». Alemania es considerada, de hecho, la mayor potencia económica de Europa y la cuarta a nivel mundial; en el 2015 la ONU la ubicó en el sexto puesto de los mejores países para vivir[10] ¿Dónde se halla entonces la grave y deshonrosa situación a la que la sometieron los aliados culpando a los nazis de un crimen que no cometieron?Nuevamente, las faltas y componendas judiciales llevadas a cabo por los aliados para establecer los juicios de Núremberg no son suficientes para negar el holocausto, ni la culpabilidad de los juzgados, ni, a decir verdad, la validez, en su mayor parte, de estos procesos; y véase cómo la publicación citada de The Economist favorece esta idea, algo que, por cierto, pone al descubierto la tendenciosidad y nula seriedad de los negacionistas y sus planteamientos, dado que éstos, para sostener su rechazo a los procesos de Núremberg, suelen referirse a la primera parte de ella. Véase, por ejemplo, el artículo denominado The ‘Good War’ Myth of World War Two, publicado en el website del IHR y escrito por Mark Weber[11].


[1] Juez titular de los Juicios de Núremberg en representación del Tribunal Supremo de la Unión Soviética.

[2] Serie de asesinatos en masa de oficiales del ejército, policías, intelectuales y otros civiles polacos llevada a cabo por el Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos (NKVD) –la policía secreta soviética– entre abril y mayo de 1940, tras la invasión de Polonia por parte de los soviéticos poco después del inicio de la Segunda Guerra Mundial.

[3] Esposa de Alfred Jodl, uno de los acusados en el juicio principal de Núremberg ante el tribunal militar internacional.

[4] Wikipedia. Nuremberg trials. https://en.wikipedia.org/wiki/Nuremberg_trials#CITEREFSereny1995

[5] Militar y abogado nazi durante los años 1920 y un alto funcionario en la Alemania nazi. En octubre de 1939 fue nombrado gobernador general de la Polonia ocupada por los nazis, convirtiéndose en el jefe absoluto del territorio durante los siguientes 6 años.

[6] University of Connecticut Archives & Special Collections. Extracts from Hans Frank’s Diary. https://archives.lib.uconn.edu/islandora/object/20002:1497#page/31/mode/2up/search/jews+must.

[7] Wikipedia. Nuremberg Trials retouched. https://en.wikipedia.org/wiki/File:Nuremberg_Trials_retouched.jpg

[8] The Economist. The Nuremberg Judgment (1946). https://www.economist.com/leaders/1946/10/05/the-nuremberg-judgment.

[9] Cuando, según los términos de las convenciones de Bonn-París, Alemania obtendría la plena autoridad de un estado soberano.

[10] Karla Cripps, CNN en español. Este es el mejor país para vivir, según la ONU. https://cnnespanol.cnn.com/2015/12/16/este-es-el-mejor-pais-para-vivir-segun-la-onu/.

[11] Mark Weber, Institute for Historical Review. The “Good War” Myth of World War Two. http://www.ihr.org/news/weber_ww2_may08.html. Mark Weber es autor y director del IHR, conocido por sus múltiples escritos negacionistas.